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Hechos

Esas cosas dificiles de explicar, esos hechos que por mas sabidos, porque si, lo sabia, no hacen otra cosa más que arañarnos, algunos dejando heridas que sangraran durante mucho... O para siempre.

Esas cosas que uno tiene que comprobar, por mas que lo sepas. Como cuando mi abuela me dijo que no pasara el dedo por el borde de esa lata porque era afilado y me iba a cortar, y sin mas, ahí fui y metí el dedo, y me corte, tal y como ella me había dicho. O ese vidrio rajado en una carnicería perdida por Muñis, que creo ya ni existe, y mi vieja me dijo, no lo toques, porque te vas a cortar, y ahí me corte de nuevo.
Esas cosas que ya sabidas de ante mano, que van a doler, y siguen doliendo, y uno va y mete el dedo, y se corta, como ya sabia que le iba a pasar.

A veces me pregunto porque soy tan masoquista, o mas simplemente, un idiota, que va y comprueba eso que ya sabia... Y duele, como duele... Y por ahí, sin necesidad, o con necesidad, esa necesidad de saber si se puede confiar. O mas bien, si era diferente, y comprobar, que no, que no hay diferencias.


No se si decepción, no se que sentimiento en realidad, pero seria ese que se traduce como una bola en el pecho que oprime, que no deja respirar bien, que asfixia, que no deja mirar a los ojos, que convierte todo en hielo, y que cuando se derrite, no deja mas que un agujero que te atraviesa de lado a lado, doliendo, siempre doliendo y no dejando de doler.

Espejismo, ilusión, casi lo mismo

Por un momento creí que estabas volviendo. Pero tiempo después, parece que no te acercaste ni un milímetro. Y ahí, justo ahí es donde me pierdo y no se que pensar. Irme. Quedarme. Hacerme invisible, (como si eso fuera posible!) caminar alrededor tuyo sin que te des cuenta, o que no te importe (eso suena más probable).

En ese no saber, fue que te llame, a los gritos, pero tu voz me contesto como si nunca nadie te hubiera susurrado tan bajo. Preguntando "Todo bien?" en ese tono que dice, contestame que si, porque no me interesa saber más.

Mientras tanto, me arrastro tratando de salir de ese nudo de sabanas, emociones y sentimientos, sabiendo que "todo esta bien", si total no importa.

A veces los días se hacen largos, aunque solo estemos despiertos unas horas entre sueño y sueño. Nada en esta vida es gratis, todo tiene su precio, salvo, tal vez, la vida misma.

Si, hoy, odio las paredes

A veces buscar explicaciones, ese tipo de explicaciones, a ese tipo de cosas no ayuda en nada. Pero hoy estoy ahí de nuevo, buscando explicaciones, ese tipo de explicaciones a ese tipo de situaciones.

Se hace duro poder seguir adelante, aunque todos sabemos bien, que se puede seguir adelante, pero por momentos la pared se hace tan empinada, que aunque tratemos de escalarla, sabemos que no vamos a poder, que lo mejor es quedarse ahí, acurrucados al lado de esa piedra que durante el día nos va a dar sombra y durante la noche nos va a reparar del viento. Ahí, esperando, a ver si la pared se inclina un poco y nos deja seguir subiendo, o porque hoy la pared tiene un buen día, o porque en realidad el buen día es muestro, y todo nos parece mas fácil... Bueno, hoy, parece, que ni la pared ni yo tuvimos un buen día, así que me voy a quedar por acá...

La macana es que no encuentro ni una fucking piedrita para tratar de repararme del viento que, por enésima vez, hoy, sopla.

En fin, solo vengo para decir esto, EY, PARED, CUCHAME, MÁS VALE QUE TE PONGAS LAS PILAS CONMIGO, PORQUE SINO VOY A AGARRAR UN PICO Y TE VOY A HACER TAL AGUJERO, QUE NO VA A HABER ALBAÑIL QUE TE ARREGLE, ME ENTENDISTE!!!
Changos, por acá me dicen que la pared es sorda... Creo que estoy jodido :(

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Creo que todas las personas que pasan por nuestra vida, dejan una marca, algunas mas profundas, otras menos, para bien y para mal. Usualmente, recordamos a dichas personas por aquellos momentos en que los hemos disfrutado, y en menor medida, aquellos en los que no nos han sido gratos.

Hoy, particularmente, me cruce con una de esas personas. Pero, lamentablemente, no fue una de esas que recuerdo con agrado. Instintivamente, al verla, trate de evitarla, pero este aquí que ella me había visto también y salio a mi encuentro, cuando intente desviar el camino, y no tuve más remedio que mantener una "amistosa" conversación con ella.

No voy a detallar nada de lo que me dijo, ni de lo que dije, pero si voy a hacer hincapié en los efecto que provoco en mi.

Jamas en mi vida sentí una angustia semejante, lo que me sucedió fue que reviví cada una de las sensaciones funestas que sentí a su lado, todo en el lapso que duro la conversación, aproximadamente unos 10 minutos, tal vez menos, pero a esta distancia (muy poca) no puedo calcular cuanto tiempo fue. Imaginen, si pueden, vivir todas sensaciones y sentimientos para nada gratos, de más de un año a su lado, en apenas 10 minutos. Creo que morí un par de veces en ese lapso. De hecho, todavía sigo afectado, sino no estaría ahora, 5:05 am, escribiendo esto.

Me sucede que necesito vomitarlo, y lamentablemente, a la gente que recurrí para tratar de aliviar mi alma aturdida, no supo entender lo que me estaba pasando. Ahora, decidí dejar en el aire del ciberespacio todo esto, a ver si algunos de los anónimos y no tanto, que pasan por acá puede, de alguna manera, sentirse identificados y por lo menos, hacerme sentir algo al menos un poco acompañado.

Volviendo al hecho, esta persona, se comporto conmigo, como si encontrara a un viejo amigo, al que hacia mucho que no veía, es más, me trato con afecto, e incluso puedo casi, por no decir totalmente, asegurar que su intención no fue más que esa, saludar a un viejo amigo.
Lo que represento para mi, fue todo lo contrario. En ella vi al mismísimo demonio que venia a buscarme, a arrastrarme a una época, en la que el rechazo y el desprecio hicieron mella en mi, dejando cicatrices que creí cerradas, pero que veo, todavía duelen en el alma.

A esta hora, ya unas cuantas horas más tarde del encuentro, logre entender que fue lo que sentí, algo que jamas me había pasado, y que espero, nunca vuelva a pasarme. Un sentimiento de angustia, aplastante, que puso mis nervios al limite, y que provoco que hablara rápido, tosca y estúpidamente, dejando notar todo esto y haciendo que me provocara una sensación de ahogo aun mayor. Para evitar cualquier mal entendido, mis sentimientos no fueron hacia ella, como incluso yo llegue a pensar, sino, hacia lo que viví y no voy a permitirme volver a vivir. Ahora, a distancia, no le guardo rencor, solo eramos unos niños, y me ayudo a saber que clase de abuso no soportar jamas.

Espero, en lo profundo de mi alma, que la próxima vez que encuentre esta persona, haya podido limpiar de mi, todas esas cicatrices, y que no necesite ahogar el grito que hoy contuve.

En fin, ahora que he purgado todo esto, en realidad casi todo, espero pueda dormir en paz, y que mañana sea un nuevo día.